Manifiesto

*LA CULTURA no es un lujo prescindible sino un derecho inherente al pueblo, que a estas alturas de la historia y en una sociedad como la
nuestra, no de­bería necesitar de mayor justificación y que tiene que ser apoyada desde todos los estamentos sociales, públicos y privados,
con independencia de cualquier signo ideológico, político y social.

*La sociedad debe comprender y asimilar la importancia de la cultura en nuestras vidas, así como que la ignorancia o la negación de este
 esencial planteamiento supondría un paso atrás en nuestro desarrollo so­cial y, por tanto, un grave impedimento para nuestra evolución futura.

*Nunca deber ser considerada como un elemento secundario o ba­nal, ni ser asociada, en ningún caso, al mero entretenimiento.

*Supone un bien preferente porque satisface intereses individuales y sociales simultáneamente y, como tal, las instituciones públicas deben ser
 garantes del acceso de la sociedad a dichos bienes.

*La consideración económica de la cultura como bien preferente se refiere a su valor social fundamental, que supera el valor de mercado de los
  bienes y servicios culturales. 
 
*La aportación de la cultura, en su dimensión de mercado, es importante en nuestra economía, pero no es menos cierto que la riqueza que
  produce el desarrollo cultural es muy superior a su dimensión mercantil.
 
*La dinámica cultural genera economías externas que producen bienestar social, provoca efectos positivos sobre el concepto de equidad y
  contribuye a mejorar la eficiencia en la asignación de recursos.
 
*En su dimensión económica genera rentas y empleo, pero también genera capital social y en el plano de las relaciones humanas, herramientas
  imprescindibles para cualquier proyecto de desarrollo territorial.
 
*El sector cultural debe aportar experiencia y recursos dedicados al talento y la creación para proponer soluciones imaginativas, sostenibles,
  transparentes e innovadoras y así obtener recursos, mejorar la gestión y optimizar el gasto que apoyen el crecimiento económico, así como
  fortalecer nuestra diversidad cultural y señas de identidad.